Sería bueno que ahora que estamos retomando (los 2) esto de la posteada, pues les hablemos de 2 miembros de la familia. Y no, no son niños, son unos hermosos gatitos.
Desde que tengo memoria me han gustado los perros, y desde que tuve 5 años tuve mi primer perro… se llamaba Riqui y era un Cocker estuvo muuuuchos años con nosotros, al rededor de 12. Hasta que se nos perdió y nunca más lo encontramos
Luego, en 1999 el French Poodle gris de una amiga de la Uni tuvo cachorritos, y adoptamos un macho que se llama Mota, y se llama así porque cuando era chiquito era una bola negra de pelos… y parecía una mota de pelos jaja. Yo fui la que lo cuidé, la que lo bañaba, la que lo alimentaba y llevaba al veterinario… pero a pesar de eso, se encariñó mucho con mi mamá y en el sentido práctico ella es su verdadera madre, la sigue a todas partes, cada que puede se sienta en sus piernas y si le digo “Mota, ¿dónde está tu mamá?” se pone como loquito a buscarla hasta que la encuentra jeje.
En el 2001 decidimos que la mejor compañía de Mota sería encontrarle pareja, así que nos pusimos a buscar French Poodle gris (que no es tan común) y la compramos en un criadero. ¿el nombre? bueeeeno, pues para que fuera ad-hoc con el nombre de Mota, decidimos llamarle Hashis jaja, si, así como lo leen. Y mi hermana ha sido la encargada de cuidarla, bañarla, alimentarla y llevarla al vet.
Desde que me casé, me di cuenta que no me podía llevar a mi Mota con nosotros por varias razones. Primero, estar en un departamento sin patio sería muy pequeño para él, que está acostumbrado a una casa y un parque enfrente. Y segundo porque no podría estar solo todo el día, extrañaría su mamá (mi mamá) a mi papá, a mi hermana y a Hashis. Así que se quedó con ellos, y parece que no me ha extrañado tanto jaja.
Desde que éramos novios, Charly me ha contado que le encantan los gatos. De hecho tenía un gato, pero no lo llegué a conocer porque desapareció misteriosamente
Así que poco a poco me preguntaba cómo sería tener un gato en la casa… la verdad es que nunca me han gustado. Los gatos que he conocido son medio sangrones, no se acercan a cualquiera, no se dejan acariciar, se la pasan de vagos fuera de casa y dejan mucho pelo en la ropa, así que mucho mucho, pues no me convencía la idea. Pero después de las explicaciones que daba Charly sobre lo que de verdad es un gato que te quiere (amoroso, cariñoso, independiente, tranquilo, etc) pues me empezó a gustar la idea.
Por azares del destino, a mediados del año pasado, unas amigas encontraron un gatito gris en la calle, a punto de ser atropellado. Otra amiga mutua decidió quedárselo en lo que le encontraba hogar. Desde ese momento me quedé con las ganas de quedármelo, pero creo que todavía no estaba tan convencida jaja. 2 meses después ya las ganas de tener un gatito eran muchas, así que nos pusimos a buscar en varios sitios. Esa semana, le dijimos a esta amiga que tenía al gatito que si quería, nosotros nos lo podíamos quedar. Se tardó una semana en pensarlo, pero finalmente nos lo dio!!!
Woow… por fin íbamos a tener a nuestro primer hijito, un hermoso gatito gris de raza Ruso Azul. La verdad es que el proceso de adaptación merece otro post, junto con todas las aventuras que hemos vivido con él. Así que esperen la 2a parte y si, también habrá una tercera parte.